
Como algun@s de vosotr@s ya sabréis Nuria y yo cogimos el tren hacia Granada casi a la 1.00 de la madrugada (del Jueves 21) entre borrachos provenientes de Barcelona que aprovecharon la parada en Valencia para airear el pedal que llevaban.
Imaginaos a un grupo de borrachos en la pequeña entrada del vagón de un tren, aun con el baso en la mano intentando ayudar a subir las maletas que llevan el peso de los trastos de todo un año.
-Abans de continuar, vull dir que tant Núria com jo varem comentar que lamentàvem de veritat no haver pogut acomiadar-nos millor dels que ens vareu acompanyar fis al tren. Deixant de banda els nervis i lo fotut de les acomiadades; la veritat es que una vegada superada la fita de col·locar totes les maletes que duiem al tren, ens fou impossible baixar.
[A la foto hi son gairebé tots els que vingueren a la estació del Nord de Valencia. Hi manquen els familiars, Martín que va sortir abans a socorrer a la seva novia y Carlos que va arribar després.]-
El caso es que pese a la ayuda de esa gente (me refiero a los borrachos del tren, no a los de la foto) conseguimos subir al tren con todos nuestros trastos, pero ahí no terminó nuestra relación con ellos, ya que a la hora de trayecto uno de ellos (que a Nuria le encanta, ya ahondará ella en este tema…) expulsó tremenda potada por su boca contra la ventanilla de la puerta del coche, puerta que conducía al único lavabo del mismo.
Lo mejor de todo esto fue cuando la vomitona empezó a reptar por debajo de la puerta acechando a una pobre señora que tuvo que cambiarse de sitio para no ser devorada por semejante engendro mutante (con grumos) que apestó el vagón el resto del viaje.
Para redondear la jugada el padre de la criatura, guiado por sus amigos, se puso a dormir la mona tumbado en el suelo del vagón-restaurante. Vagón que separaba al nuestro de los lavabos que había en dirección contraria al lavabo que custodiaba la gran criatura del vómito que perfumaba el camino hacia nuestra nueva vida en Granada
-¡Toma! ¿Quién dice que una frase poética no puede incluir la palabra vómito?-
Pese a esa especie de fijación del destino en que no pudiéramos acceder a los lavabos sin entrar en contacto con estos engendros del vómito, llegamos a Albacete sanos y salvos; si exceptuamos el bulbo olfativo de la pobre señora que al estar tan cerca de la potada terminó por jugar a las cartas con ella.
Para terminar de arreglarlo estuvimos parados más tiempo del necesario en Albacete dado que la Guardia Civil requirió bastante tiempo para multar a los amigos del ilustre vomitador, por fumarse un porro en el andén. Al fin con la pandilla basura ya sentada en sus asientos, (por ironías del destino muy cercanos a la zona 0 de la vomitada) con el mutante con grumos retenido por clamor popular en la camisa de uno de ellos y con Nu y yo tomándonos un café en el bar con nuestra compañera de butaca (Dorotea o algo así) llegamos a Granada con tan solo 30 minutos de retraso.

Qué culebrón! (Quín "serpentinot")
ResponEliminaA ver (a vore).
La Dorotea esa ¿es acaso otro símil igual al de "mutante con grumos" y "criatura"? Pues de serlo así, estais enfermos.
P.D. Este comentario lo veo bastante moderado ¿no?